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Cómo convertirte en un viajero responsable

20 May,2020

Hay innumerables pequeñas acciones que podemos hacer y que no requieren casi esfuerzo para convertirnos en viajeros o turistas más responsables. El turismo sostenible, sustentable y responsable tienen algunas sutiles diferencias entre sí pero por el momento yo prefiero englobarlas a todas dentro del mismo concepto: el de la responsabilidad. Porque al fin de cuentas, asegurar la sostenibilidad del entorno (ambiental, económico y social) para que pueda ser disfrutado por las generaciones venideras no es más que ser responsable.

El primer paso para convertirte en un viajero más responsable es tomar consciencia.

El primer paso para convertirte en un viajero más responsable es tomar consciencia y que estés leyendo este posteo indica que probablemente ¡ya estés transitando ese camino! En mi caso, creo que ante todo soy un viajero responsable por adopción. Aprendí de mis viejos eso de viajar lento, hospedarme en pequeños hoteles, hablar con sus dueños y a conectar con la naturaleza. Pero no fue hasta hace poco tiempo que me involucré más investigando sobre hábitos -algunos casi obvios- que podemos incorporar a nuestra rutina de viajes para ser más responsables. Acá van algunos:

1) Elegir un destino cercano genera un impacto positivo en la economía local y además contribuye a reducir la huella de carbono. Si sos de aquellos que les encanta viajar por el mundo pero aún no conoce mucho de Argentina, ¡es una excelente excusa para explorar los rincones que tenés pendientes del país!

2) Saber más acerca de los lugares que vas a visitar te va a ayudar a disfrutar más tu tiempo en destino y a respetar las tradiciones y costumbres locales. Podés ver videos, leer posts de blogs, algún libro, escuchar la música del lugar. Vas a ver que si hacés eso, tus conversaciones con los locales van a ser mucho más ricas y te vas a traer hermosos recuerdos.

3) Cuidar de la naturaleza y del entorno procurando dejar todo como lo encontraste. Hay muchas situaciones en las que podemos aplicar este punto. Si hacés una excursión donde no hay para tirar basura, tráela de vuelta con vos. Si estás en un lugar donde hay animales en libertad, no los alimentes. Como bien señalaba un seguidor en el Instagram, siempre tratá de mantenerte en el sendero marcado no sólo por el riesgo de perderte sino también para no dañar el ecosistema más de lo necesario!

4) Tomate tiempo para conocer el lugar y hablar con su gente. Viajar lento ayuda a reducir el impacto y sirve también para entender mejor el lugar donde estamos y qué lo hace único. Cuando los destinos son nacionales, a veces acostumbramos a recorrerlos en un fin de semana largo, tratando de hacer mucho en muy poco tiempo. Si podés, ¡tomate algunos días más para explorar la zona en mayor detalle!

5) Consumir productos y servicios en el destino que visitás amplifica el impacto positivo que tiene tu viaje, ayudando a los pequeños emprendimientos que viven del turismo. Esto va desde una artesanía hasta comer en un restaurant. Cuanto más actores puedas incluir en tu itinerario, ¡mejor!

6) Y ya que estamos hablando de artesanías, si traés recuerdos de tu viaje, asegurate que sean hechos localmente y averiguá con qué materiales para evitar sorpresas!

7) A tu regreso, ¡contá tu experiencia a tu familia y amigos. Además de ser algo lindo para vos y para los que te escuchan, ayuda a que más personas se inspiren a viajar de manera más responsable!

Esta enumeración no pretende ser exhaustiva ni definitiva. Todos somos viajeros responsables en construcción y eso supone estar abiertos a escuchar y a aprender pero también a modificar comportamientos de tal forma que esta vez podamos balancear las ansias por descubrir nuevos rincones con minimizar la huella que dejamos cuando nos vamos.